11/2/14

Ladron Ladra Laika


Una perra entro al tren, porque curioseando andaba y se le cerro la puerta por detrás. Viajaba con mucho pánico y miedo: El vagón se movía como el diablo. Ladraba y corría por el pasillo pero el roca no se detenía nunca. La gente le acariciaba el lomo para consolarla, pero ella seguía chillando, aunque se dejaba tocar su espalda sin tan siquiera mover un pelo.

En Gerli, el tren paro y abrió de nuevo sus mágicas puertas. Dejo de ladrar. Observo afuera del roca mientras todos la alentaban a salir. Solitaria y en silencio, le dio las espaldas al umbral y camino al rincón del furgón. Se acostó y así se quedo durante el resto del viaje. No se si volvió.

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