14/7/11

Pasajeros /4

Mi chica y yo, entablamos con un borracho una timida conversacion de porque el estaba en ese tren. El señor era testigo en un juicio por un choque de una 4x4 porque estaba meando en una pared frente al hecho. Tambien nos conto que tenia un pequeño problema con el alcohol:

- No se si me creeran en la declaracion... como verasss 'stoy ebrio

Luego aparecio otro sujeto vendiendo y era, aparentemente, amigo del primero. Ofrecia una chalina (Una, no tenia mas) a 10$. Borracho como el primero (se conocian, nos dijo que era un ex-combatiente:

-¿Malvinas? - le dije, ignorando el olor

-No, del Ejercito Revolucionario del Pueblo - me respondio, mostrandome una herida en la pierna

Se declaro como un fan de La Renga. Vino a ver a la banda desde Rosario, su tierra, pero en la vuelta, lo arrojaron del tren y quedo varado. La conversacion entre mi chica, los dos borrachos, el olor a meo y a podrido, y yo, duro media hora, aproximadamente.

Sinceramente, dudo mucho del choque, del soldado del ERP (Y si aceptaban combatientes asi en el ERP, dudo mucho tambien del ERP), de que uno sea rosarino, de que alla ido a ver a La Renga o cualquier cosa de las que me alla contado despues(como su prospero negocio de pescados, alla en rosario o su familia)

¿Porque? Porque a los borrachos nadie puede tomarselos encerio; pero a los borrachos eso les poco interesa. Mi chica y yo escuchamos todas sus mentiras(o sus verdades) todo el viaje. Porque un borracho no necesita demaciado que le crean. Ellos quieren que los escuchen.

7/7/11

Pasajeros /3 (X)



Un malabarista deleito a todo un vagon con su espectaculo. El hombre desarrollo un show gracioso y aplico una habilidad sorprendente: levantar una gran pila de latas sobre una botella y equilibrarla a la perfeccion en su nariz. Todo, haciendo espinales en el suelo del tren.

-Ahora, paso con el sombrero; al que le gusto, me viene bien una moneda para el puchero.

Va pasando, va pasando y un señor que estuvo dado vuelta y escuchando musica, le deja una moneda. El malabarista saca la moneda del sombrero y se la devuelve:

- Yo actuo, no pido limosna

El señor lo miro raro, como si lo hubieran escupido:

-Disculpe si lo ofendo - dijo el malabarista, luego de ver la cara del señor - Pero a usted no le interesa mi profecion, don. Y a mi, no me interesa dar pena.